Las mamparas de baño han ido teniendo cada vez más éxito en los hogares, puesto que son elementos discretos, pero con gran poder de transformación, que pasan de ser un accesorio funcional a un símbolo moderno y de bienestar en el plano doméstico.
Lo que ahora buscan las casas en nuestro país es equilibrar el diseño, la practicidad y, en este sentido, las estructuras de cristal o de metacrilato; lo que hacen es marcar la diferencia entre un baño discreto y uno que sea más personal y que invite a comenzar el día con buen pie.
El paso de la cortina al cristal, toda una evolución
Si echamos la vista atrás, la cortina de plástico era la más usada en las duchas. Lo era por varias razones, como ser económica, sencilla de cambiar y de gran efectividad a la hora de contener el agua, por lo que cumplía con su cometido. El caso es que el paso del tiempo, hizo que ese plástico se viera más anticuado. Lo que hicieron las mamparas fue cambiar las reglas. Primero fueron los hoteles y casas de diseño, después, en los hogares ha tenido una gran acogida.
El cristal templado en el que están hechas, tiene gran resistencia a las rupturas y los golpes, de tal forma que proporciona una barrera transparente que se encarga de agrandar el espacio a nivel visual. En los baños pequeños, que suelen ser los más habituales en las ciudades, como nos comentan los profesionales de Outlet Baths, dicha ilusión óptica es de gran valor.
Una mampara que sea fija o plegable ayuda a que rebote la luz, de tal forma que cinco metros parezcan diez. En cuanto a la higiene, el agua resbala sin que quede cal para la mampara, algo que las distingue de las cortinas que suelen acumular moho hasta que pasan a ser un estorbo. Este tipo de transición de las cortinas al cristal lo que hace es responder a un cambio cultural. La sociedad ahora pasa mucho más tiempo en casa y el baño no es solamente un sitio de paso.
Pensemos en el ritual de cada mañana, el refugio después de un largo día. Las mamparas encajan con esa idea de gran confort, puesto que son sencillas de limpiar con un golpe de rascador, duran hasta 20 años sin más problemas, y cuentan con tratamientos antical con las que se mantienen como los chorros del oro.
El diseño de los baños actuales
Actualmente, las mamparas son algo más. Ahora han pasado a ser unas piezas de diseño que suelen combinar muy bien con el resto del baño y su decoración. En este sentido, podemos ver cómo los modelos cromados o negros mate contrastan con azulejos blancos, los fijos con puertas correderas ahorran bastante espacio, por ejemplo.
En ciudades de gran tamaño como Barcelona o Madrid, que sufren en buena medida la escasez de metros cuadrados, una mampara es bastante útil a la hora de solucionar muchos problemas. Por ejemplo, en las familias con muchos miembros, se puede optar por puertas plegables que se pueden recoger sin estorbar, las duchas en las esquinas pueden contar con un rodapié inclinado que evite las salpicaduras.
Hay muchas marcas locales que ofrecen muchas combinaciones que son de lo más interesantes, como cristales fumé para una mayor intimidad o hasta mamparas motorizadas que se pueden abrir con solo un gesto.
Dichas personalizaciones, reflejan el crecimiento de la sociedad en cuanto al cuidado personal. Los tiempos en los que bastaba con tener un baño de la promotora del edificio básico han pasado, ahora se busca disponer de espacios que sean capaces de contar nuestras propias historias.
Los arquitectos interiores, al ser preguntados sobre estos temas, lo que hacen es explicar que las mamparas hacen posible el juego con la luz natural, lo que permite que un baño oscuro pueda ser luminoso. En las casas de pueblo que se reforman y combinan con platos de ducha, se crea una continuidad en el terreno visual, como si el propio suelo se fundiese con las paredes.
Otro impulso importante para el cambio en el diseño proviene de las revistas y páginas web de decoración o incluso de los influencers en las redes sociales.
La sálud y la higiene son prioritarias
Con la pandemia y sus efectos, todo se aceleró puesto que el confinamiento provocó un cambio de hábitos en la sociedad, puesto que el baño pasó a ser un centro neurálgico de la higiene en el hogar. Las mamparas de tipo liso y sin recovecos se fueron imponiendo sobre las clásicas cortinas por lo fáciles que eran de desinfectar. Solo con un paño antical y microfibra ya estaba todo listo.
Existen estudios de consumo que han señalado que un 60% de los españoles ahora lo que hacen es priorizar los materiales antibacterianos cuando realizan reformas, por lo que bastantes mamparas incorporan tratamientos nanotecnológicos que repelen los virus y las bacterias.
No debemos olvidar que para las familias que tienen niños o personas mayores, se hace necesario pensar en la seguridad por la gran importancia que tiene. No olvidemos que el cristal templado, en el caso de que se rompa, puede desintegrarse, pero no es peligroso.
Ahora vemos cómo las barras antideslizantes y los perfiles reforzados ayudan a evitar resbalones, siendo este un accidente habitual en las duchas. En los hogares en los que hay personas con movilidad reducida, lo que ocurre es que las mamparas de tipo abatible ayudan a que los accesos sean más amplios, alineándose con la tendencia de baños accesibles.
Todo ello conecta mucho con el bienestar en general. Las duchas actuales pueden hacer del baño una auténtica terapia. La sociedad actual, con tanto estrés, valora mucho el contar con oasis privados y es que también a nivel estadístico, las empresas del ramo hablaron de que después del COVID las ventas aumentaron considerablemente.
Sostenibilidad: cristal responsable en hogares verdes
El peso del medioambiente es cada vez mayor y las mamparas de hoy utilizan cristal reciclado en la mayor parte de los casos, así como perfiles de aluminio ecológico. Se reduce el consumo de agua al dirigir mejor su flujo y la durabilidad hace que se eviten las renovaciones en mayor medida, lo que ayuda a que haya menos residuos. En nuestro país, disponemos de la Ley de Eficiencia Energética, los baños, cuando se diseñan bien, colaboran a la certificación de los hogares sostenibles.
Las mamparas que tienen aislamiento térmico lo que hacen es mantener el calor del agua, lo que permite que baje la factura del gas. Las marcas lo que hacen es innovar con la utilización de cristales con bajas emisiones que se encargan del filtrado de rayos ultravioleta, lo que permite que se proteja mejor la piel y el mobiliario del sol.
La instalación y su mantenimiento
Se puede tener miedo a las obras, pero lo cierto es que es algo que no se justifica. Recordemos que la mampara se puede montar en un solo día. Precisa de un sellador de silicona, fijaciones y ajuste al milímetro. Este tipo de trabajo lo hacen los profesionales midiendo in situ y adaptando las irregularidades de paredes antiguas, todo ello hace que sea viable una reforma en poco periodo de tiempo.
El mantenimiento es bastante fácil; para ello se utiliza un rascador semanalmente, así como un limpiacristales ecológico una vez al mes. Los tratamientos hidrofóbicos duran años, de tal forma que repelen la cal hasta en zonas duras como puede ser la España continental (Madrid, Valladolid o Zaragoza). Si se compara con las clásicas cortinas de baño que amarilleaban en meses, podemos decir que es una victoria de practicidad.
Los cambios sociales han hecho que se pase de una necesidad a una tendencia
Todo ello se puede decir que se ha producido porque la sociedad busca flexibilidad y belleza de inmediato. En los pisos compartidos, las mamparas se encargan de zonificar sin necesidad de muros.
Existen algunas zonas del país, en las que la luz del Mediterráneo demanda una mayor transparencia, como en Andalucía y Cataluña. Para los interiores de mayor oscuridad en el norte del país, lo que hacen es iluminar, permitiendo una adaptabilidad de lo más destacada.
¿Qué desafíos hay que afrontar con las mamparas de baño?
Pensemos que no todo es ideal a la hora de realizar estos trabajos. En los baños en los que hay humedad, aumenta el riesgo de que haya silicona amarilla, lo que se solventa con selladores premium.
Aunque los precios iniciales pueden asustar, lo cierto es que se acaba amortizando en limpieza y durabilidad. Una mala elección utilizando cristal fino o perfiles oxidados puede llevar a muchos disgustos, por lo que lo mejor es invertir en calidad certificada.
Lo que aconsejan los profesionales con años de experiencia en el sector es medir por partida doble, ventilando bien y combinando todo con extractores de gran potencia, lo que hace que el baño pase de ser un problema a un placer.
Hacia unos baños del futuro
La situación, cuando se habla de mamparas en los próximos años mira hacia las mamparas inteligentes, en las que los cristales electrocrómicos se ocurecen con un solo botón serán los protagonistas, así como la integración de las mamparas con domótica para duchas programables.
No debemos olvidar que en nuestro país tenemos una gran densidad urbana y las mamparas van a seguir reinando.
Las ventajas de las mamparas para baños
De todos es sabido que las mamparas de ducha son ya un elemento básico en los baños de hoy, no solo para contener el agua, por este motivo, queremos acabar dejando claras las ventajas que tienen por si te estás pensando, adquirir una.
- Elegantes y aumentan el espacio: entre sus ventajas podemos decir que son de gran utilidad para el juego con la luz y las dimensiones. Se distinguen de las opacas, puesto que el cristal transparente deja que pase la luz natural, de tal forma que los baños pequeños parezcan más amplios. Además, son más atractivos a nivel estético.
- Higiene imbatible y reducido mantenimiento: Las cortinas de toda la vida suelen ser problemáticas en cuanto a higiene. La superficie lisa repele agua y jabón, lo que evita que los charcos permanentes generen bacterias, algo que hace que sean muy interesantes las mamparas. Con un rascador y un limpiacristales ecológico, la limpieza está asegurada.
- Seguridad: estamos ante una gran ventaja, puesto que resisten golpes y como decíamos antes, se fragmentan en trozos que son romos y que cumplen las normativas más estrictas a nivel europeo.
- Ahorro: pese a que pueda no parecerlo, son una buena forma de optimizar los recursos, puesto que se dirige mejor el flujo de agua de la ducha, hay menos salpicaduras, de tal forma que se ahorra agua. Cuando se combinan con platos de obra o antideslizantes, el baño se mantiene seco, de tal forma que se corta la calefacción y se evapora la humedad. Los baños que tienen suelo radiante, lo que hacen es retener el calor, de tal forma que se reducen las facturas de gas en época invernal. La durabilidad, lo que hará será minimizar los residuos plásticos, al alinearse con hogares ecológicos. De esta forma se evitan las condensaciones y se prolonga la vida de siliconas y azulejos.
- Versátiles: permiten una gran personalización, de tal forma que se puedan adaptar a cualquier tipo de suelo o plato. Todo ello ha permitido que sean muy utilizadas y gocen de gran éxito. Una instalación sencilla: no vas a necesitar realizar grandes obras, puesto que los profesionales miden en el lugar, ajustan y sellan en cuestión de horas.
Conclusiones que podemos sacar
Luego de haber leído todo lo que teníamos que contar sobre las mamparas, lo cierto es que en ellas se une la practicidad, la belleza y el ahorro en un paquete de lo más atractivo y que explica el gran interés que ha causado entre las personas.
Todo ello ha supuesto que el baño del día a día pase a ser un ritual de lo más placentero, lo que al final es un gran salto de calidad a todos los niveles.